Por qué el seguimiento tiene mala fama
Porque casi siempre se confunde con insistir. El vendedor que escribe «¿Alguna novedad?» cuatro veces en una semana no está haciendo seguimiento: está pidiendo una respuesta que no ganó.
El seguimiento útil aporta algo nuevo: la información que faltaba, la disponibilidad que cambió, la condición que se puede mejorar. Si no hay nada nuevo, no hay motivo para escribir.