Hablar tiene que ser tan fácil como escribir
Buena parte de los clientes prefiere mandar un audio antes que escribir. Ese hábito no debería costarle ventas a un negocio.
Lo que llega
«Hola, quería saber si tienen turno para el sábado a la mañana, y si atienden con obra social.»
Transcripción automática
Lo que responde
«Sí, el sábado tengo a las 9 y a las 11. Trabajamos con las tres obras sociales principales; si me decís cuál tenés, lo confirmo.»
En la voz elegida por el negocio
Escucha y entiende
Las notas de voz que llegan se comprenden completas, con el contexto de la conversación, y se responden como corresponde.
Queda por escrito
Cada audio se transcribe y se guarda en la ficha del cliente, así el equipo lo lee de un vistazo en lugar de escucharlo entero.
Una voz elegida por el negocio
El audio propio suena natural y sostiene la conversación, con la voz que el negocio quiere que lo represente.
En la práctica
Manos ocupadas, puerta abierta
Para quien está manejando, atendiendo un mostrador o simplemente no quiere escribir, la conversación empieza igual y termina en lo mismo: una venta, un turno o una respuesta.
Sobre notas de voz
No. Se elige entre voces naturales y el resultado sostiene una conversación completa sin que el cliente pierda el hilo.
Nueve días para ver la diferencia
Sin instalar nada, sin cambiar de número y sin un proyecto de integración por delante.