Los cinco minutos no son una frase de vendedor
El estudio de referencia sobre tiempo de respuesta lo dirigió James Oldroyd en el MIT y analizó decenas de miles de intentos de contacto sobre interesados reales. El hallazgo central es incómodo: contactar a alguien dentro de los cinco minutos en lugar de a los treinta multiplica por veintiuno la probabilidad de calificarlo.
No es que el producto cambie entre el minuto cinco y el minuto treinta. Lo que cambia es la persona: sigue navegando, pregunta en otro lado, se distrae, resuelve el problema de otra forma. La intención de compra tiene una vida corta y nadie la administra.